La Bodega De Pi - Cullera
La Bodega De Pi
Descripción
Tape restaurant offers delicious sausages, great pates, and amazing croquettes. The service is top-notch, with friendly waitstaff and a beautifully decorated space. The terrace is perfect for sunny days. While some customers had issues with the menu changing mid-week, overall the experience is worth repeating. The tapas are perfect for a quick snack with a beer at a good price. The coffee is excellent, but management could work on responding to customer reviews more gracefully. With professional service and high-quality products, Tape is a must-visit spot with a great price-quality ratio. Customers praise the excellent sausages and cold cuts. A favorite for locals and visitors alike.
Imágenes
Evaluaciones
El mejor sitio para almorzar en Cullera. Los bocadillos están riquísimos! Es una genero de primera calidad. Y además tienen una charcutería donde venden los embutidos y quesos. El personal es muy amable y atento.
Un sitio para ir a picotear. Muy bueb embutido, quesos. También para cenar. Profesionales y muy amables.
Si te gustan los embutidos, quesos y vino es el lugar idóneo. Les falta una buena cocina para poder comer más elaborados. Atienden muy bien y tienen buen producto.
Almorzamos de bocadillo, que aunque bueno, me pareció caro, 8 euros el bocata. Cierto que lo acompañaron con aceitunas, cacahuetes y guindillas. La bebida y cafes aparte. Tienen una buena selección de vinos y el trato es excelente. El local está limpio.
Un auténtico descubrimiento tanto para almorzar como para cenar o tomar algo. La Bodega de Pi es de esos sitios a los que entras y parece que te trasladas a otro mundo: tranquilo, acogedor, muy bien ambientado y con una decoración que invita a quedarse sin prisas. La charcutería es espectacular, con fiambre de primera calidad y opciones perfectas para picar algo de calidad, acompañadas de un vino buenísimo que siempre apetece. Los almuerzos son top, pero para cenar o tomar algo también es un planazo, sobre todo los viernes con las pitapas, que ya son un clásico y merecen visita obligatoria. Mención especial para Paco, el propietario, que es un auténtico crack y consigue que el sitio tenga alma. Y el trato del personal es inmejorable: camareras súper atentas, y Gemma, siempre simpática, te recibe con una sonrisa que te alegra el día. En resumen, uno de los mejores sitios para almorzar, cenar o tomar algo tranquilamente, con producto de calidad, ambiente espectacular y un trato cercano que engancha. Un lugar al que siempre apetece volver.