Chiringuito Charango - Vélez-Málaga
Chiringuito Charango
Descripción
Siente la arena entre los pies y el aroma del mar en Chiringuito Charango: un rincón costero donde el pescado fresco se saborea frente a unas vistas imposibles. Aquí los espetos, las gambas al pil pil y la paella se preparan con oficio tradicional; el menú celebra los productos del Mediterráneo con porciones generosas y un carácter auténtico.
Perfecto para familias, grupos de amigos o cualquier escapada playera, Charango combina cocina marinera, servicio cercano y esa atmósfera desenfadada que solo una terraza sobre la arena puede ofrecer. Aparcamiento gratuito y un ambiente que invita a repetir hacen de este chiringuito una parada imprescindible al borde del mar.
Imágenes
Evaluaciones
Opiniones mixtas: producto fresco y vistas costeras muy valoradas en Chiringuito Charango; críticas puntuales a la gestión de reservas, servicio en hora punta y control del humo.
Servicio: Comer en el lugar Tipo de comida: Almuerzo Precio por persona: 10–20 € Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 5 Platos recomendados: Espetos, Ensalada de Tomate, Atún y Aguacate
Solemos ir bastante ,calidad precio muy bien y siempre tienes que reservar.Muy agradables todos. Service: Dine in Meal type: Lunch Price per person: €20–30 Food: 4 Service: 4 Atmosphere: 4 Recommended dishes: Espetos, Ensalada de Tomate Atún Y Aguacate
Desastre. No puedo culpar a camareros, cocina o gerencia, pero algo desde arriba falla.La ensaladilla una patata grande entera.La carne está rica, de ahí k le ponga otra estrella, pero la ración tm es escasa aunk el precio es barato.Cierto k son amables , pero más de media hora de espera en 1 plato extra k se pidió mientras k la gerencia esta sentada encima de la barra, es algo más k sorprendente. Decir k habia mesas vacías y k apenas había gente.
Menú
Platos Principales
EspetadaSalsas
Comida Latinoamericana
Mariscos
Comida Mexicano-Estadounidense
Ensaladas
FAQ
Más información
Aunque pasa algo desapercibido entre las cañas, Chiringuito Charango es una parada tradicional para quienes van a los Caños de Meca: los habituales suelen sentarse en los barriles de la entrada para sentir la arena bajo los pies mientras esperan los espetos, y hay quien viene expresamente por la receta de gambas al pil pil que se ha convertido en leyenda local.
