Cafeteria Labu - Zaragoza
Cafeteria Labu
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Evaluaciones
Tomábamos el café aqui los sábados por la mañana en el descanso del curso que realizabamos justo al lado. El servicio entonces ya era pésimo: muy lento, de ademanes chulescos y actitud desafiante; las tapas viejunas reguleras y los precios elevados. Algunos días se paseaba por el local el dueño, bastante desagradable por cierto, que invitaba más a abandonar el garito que a quedarse. Dada la experiencia no habíamos vuelto a repetir hasta que este verano nos sentamos en la terraza a tomar un café. El servicio era una camarera que ni servía, ni recogía, ni limpiaba ni nada. Se limitaba a confundir al personal diciendo que venía a tomarnos nota, luego decía que había que pedir dentro, luego que... Enfin, mucho rato despues nos sacamos nosotros el café que nos sirven en la barra con el platillo y la cucharilla manchados (mancha seca, vieja de malfregado o no fregado).En el rato que estuvimos no sólo hubo más reclamaciones de otros clientes por la limpieza de la vajilla, sino que varios directamente se marcharon por la pésima atención de la camarera. Una pena porque tiene un buen emplazamiento, mucho cliente potencial, etc. Pero es No recomendable 100% . Yo desde luego no vuelvo.
Sitio agradable aunque un poco saturado por la sensación de la piscina de las esquinas, que se puede ver desde un amplio ventanal de la cafetería. Para tomarse algo rápido, interesante y muy indiscreto. Para comer algo, mejor fuera, en la terraza/zona peatonalizada.
Hemos entrado a picotear algo antes de ver una función en el teatro de las esquinas. Nos dice que la cocina lleva mucho retraso, apenas hay tapas en la barra. Pedimos unos bocatas de jamón. El pan es de hace dos días por lo menos. El camarero lento y con pocas ganas de trabajar. Para no volver a entrar
1,4 por un cortado con hielo, caro. El servicio pésimo. La barra muy triste de tapas. Solo falta que cuando vaya al baño esté sucio.
Creo que pocas veces he visto menos ganas de trabajar en unos camareros. Una señora rubia de mediana edad que es lo peor. No atiende, se dedica a ir paseando por dentro de la barra acompañada de un señor que es bastante inútil. Habíamos quedado unos primos para vernos...pero bueno lo que está claro es que no volveremos. No entiendo cómo estos locales con este personal pueden seguir abiertos. En fin, una y no más. Recomendaré encarecidamente a todos mis conocidos que no vayan.
