Lamixe - Amorebieta-Etxano
Lamixe
Descripción
Entra en Lamixe y siéntete como en buena compañía: un lugar de encuentro donde los pintxos tradicionales se mezclan con tartas caseras, cafés aromáticos y la heladería enfrente lista para coronar la sobremesa. Lamixe es ese rincón amplio y decorado con gusto que invita a quedarse: terraza resguardada, ambiente tranquilo y una vitrina repleta de opciones dulces. Perfecto para desayunos, meriendas y copas informales, su carta apuesta por clásicos sabrosos y por una experiencia relajada entre amigos y familia.
Imágenes
Evaluaciones
Lamixe se presenta como un local versátil en el centro de Amorebieta: destaca por su amplia oferta de pintxos, repostería y helados, así como por un café de calidad y una terraza cómoda y parcialmente cubierta que funciona bien en días ventosos. Los clientes valoran el ambiente tranquilo, el interior bien decorado y la facilidad de aparcamiento, ideal para tomar algo con amigos o en familia.
Sin embargo, las opiniones sobre la cocina principal son mixtas: hay elogios a platos como las tortillas, las anchoas con queso y las alitas, pero también críticas recurrentes sobre la consistencia de algunos bocadillos y hamburguesas (pan duro) y alguna carne que no siempre llega en su punto. Además, conviene estar atento a la atención puntual del personal y a la coherencia de precios en la carta.
Es un lugar agradable para tomrte una cerveza,un plato combinado o una ensalada,tambien tienen unos helados que merecen la pena,tienen una terraza exterior en la que enverano es muy agradable
Mi crítica no es hacia el restaurante en sí, sino hacia una de las camareras. Una chica joven, castaña, con un tatuaje de algo escrito en la muñeca. No se trata solo de hoy o de ayer, sino de cómo actúa siempre. Cada vez que le pido que retire lo que haya en la mesa y la limpie, me devuelve una mala cara. Además, tengo que pedírselo varias veces. Tampoco creo que tenga claro el uso de la mascarilla... la lleva siempre en la barbilla.
Me encontré en la situación de fiestas locales 2017, con un grupo de amigos con niños para cenar bocadillos y lo que saliera. Pedí uno de pechuga con guarnición, estaba pelado y tuve que compartir parte del de mi hijo, pero la carne parecía estar pasada por la plancha sin terminar de descongelar (ahora entiendo la prisa por sacar las comandas)... no es la primera vez que cenamos aquí, pero creo que será la última, ya que hay lugares cercanos mucho mejores. Por cierto, cuando pedí en la barra, pensé por un momento que aparecería Chicote para poner orden. Aparte de los bocadillos, puedo decir que los pintxos de la barra son aceptables, el local está bien, el servicio es normal y poco más. Ideal para tomarse un café, vino o copa con amigos o familia, pero la comida es otra historia, tal vez sea solo cuestión de gustos o paladar...