Zumelaga - Bergara
Zumelaga
Descripción
Cruza la puerta de Zumelaga y déjate llevar por un rincón con sabor a historia y cocina sincera. En este local de ambiente medieval y tibia iluminación encontrarás una carta amplia que combina mar y tierra: arroces y almejas, pescados a la plancha, carnes bien trabajadas y postres caseros que cierran cada comida con sonrisa. Sus menús fijados por temporada son una opción perfecta para quien busca calidad sin complicaciones, mientras que el equipo, cercano y profesional, convierte la visita en un momento cómodo y familiar. Ideal para una comida tranquila en el corazón de Bergara, Zumelaga apuesta por producto, presentación y ese toque rústico que invita a repetir.
Imágenes
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Evaluaciones
Las opiniones sobre Zumelaga reflejan un restaurante con mucho carácter: un local pintoresco de aire medieval, acogedor y con una carta amplia que reúne carnes, mariscos a la plancha y postres caseros. Muchos comensales alaban la atención cercana del personal y la calidad de menús cerrados (30–45 €) que incluyen platos tradicionales como la zurrukutuna o parrilladas de pescado en su punto. Sin embargo, hay reseñas contrapuestas que señalan irregularidades: servicio muy lento en algunas visitas, esperas largas entre platos, raciones ajustadas y casos puntuales de falta de control en la cocina que afectaron la experiencia. En conjunto, Zumelaga aparece como una propuesta con encanto y buenos momentos gastronómicos, aunque con cierta variabilidad en consistencia y ritmo de servicio.
Excelente restaurante con una decoración increíble que nada mas llegar invita al optimismo antes de tomar el primer plato. Nos prepararom un menú, los primeros platos increíbles, a destacar el jamón de reserva muy bueno y la merluza con salsa de espirulina, setas y mejillones estaba increíble, venimos de Galicia y sin duda la mejor que hemos probado. Para rematar una buena chuleta y sobretodo una atención expléndida por la parte que atiende este gran Restaurante. A seguir así Zumelaga!!
Local con ambientación medieval nada pretenciosa aunque resulta algo oscura y me agobió un poco. La comida (elegimos menú del día) es de todo menos sencilla. Elegí una crema de calabaza que se sirve con un poco de aceite de calabaza que le da su punto y unas albóndigas de pescado (les había visto pintaza en otra mesa) de escándalo y con una salsa que me hizo quedar mal (pero no me arrepiento de rebañar el plato). Los postres de pecado. En cuanto al servicio qué decir: 10.
El sitio está bien si te gusta lo rústico y la comida normal y me ha parecido un poco sosa.La verdad es que me esperaba algo más pero ,como se dice,para gustos están los colores.
Hacia tiempo que no me ofrecian un servicio tan pésimo , para comer estuvimos como 3 h o más entre plato y plato 1h de diferencia, sin contar que traían sin orden los platos en vez de a todos a la vez , decepcion además de tener que esperar tanto la comida horrorosa los filetes secos con mucha sal y malos , el bacalao sabor amargo y la salsa era todo arina por no decir de las raciones , escasas ... Y para coolmo pedimos de postre unos sobres de limón , los cuales en su interior tenían trozos de plástico duro nose como son capaces de servir tal desastre de servicio y comida, penoso. Nada recomendable el sitio , no vuelvo a aparcar ahí...