La Vicenta - Azcapotzalco
La Vicenta
Descripción
Aquí encontrarás el menú de La Vicenta en Azcapotzalco. Actualmente, el menú cuenta con 3 platos y bebidas en la carta.
La Vicenta es un restaurante con personalidad y un concepto joven que revive los fundamentos del Grupo Anderson: amigos sirviendo a amigos. Los expertos maestros parrilleros de La Vicenta ofrecen una propuesta gastronómica para espíritus jóvenes, donde la leña de mezquite conquistará hasta a los amantes de la carne a la parrilla más exigentes. Este lugar es ideal para compartir momentos únicos y cada gran momento comienza alrededor de una parrilla. Prueba platillos clásicos como el lomo al trapo o el lomo tatemado, platos exquisitos que se han convertido en iconos de este fascinante restaurante, reviviendo sabores olvidados de la comida mexicana. Observa cómo el mezquite en la parrilla hace que platillos irresistibles como el pulpo crujiente, la arrachera o las costillas. Y lo mejor de todo... porque sabemos que te gusta compartir... ¡en La Vicenta tenemos promociones especiales para toda la familia!.
Evaluaciones
¿Fue Philippine Francois un La Vicenta increíble?
fuimos en familia y nos gustó mucho el lugar, la decoración el precio de los alimentos, el sabor y la atención del personal fue muy amable, en realidad disfrutamos la comida, para los que tienen niños cuentan con servicio de niñera y la comida para ellos es gratis, regresaremos pronto, muy recomendable Ver todas las opiniones.
Lo que Carlos G no le gusta de La Vicenta:
Varios platos de carne son buenos, las bebidas son dobles, por eso dije que es una buena relación costo-beneficio, tres personas con una bebida y dos platos te costarán alrededor de $80.00 USD. Ver todas las opiniones.
Fuimos en familia y nos gustó mucho el lugar, la decoración el precio de los alimentos, el sabor y la atención del personal fue muy amable, en realidad disfrutamos la comida, para los que tienen niños cuentan con servicio de niñera y la comida para ellos es gratis, regresaremos pronto, muy recomendable
Al entrar al restaurante la hostess tardó siglos en pasarnos a la mesa aun viendo que mi hija venía en muletas y sin motivo aparente pues el restaurante se encontraba casi vació. Cuando por fin nos pasan a la mesa no nos ofreció ni la mesa más cercana ni la más cómoda pues nos ofreció un lugar con sillas tipo periqueras. Pedimos que nos cambiarán de lugar por obvias razones y pensamos que el mal servicio acababa ahí. Pues, a la hora de que quizo lavarse las manos mi hija descubrimos que el único acceso al baño es mediante escaleras. Por otro lado las bebidas muy mal preparadas; al pedir el vino entendemos que ciertos vinos se den al tiempo pero este estaba realmente caliente, además de ser un vino de pésima calidad. Afuera había un promocional donde decía que en la compra de la botella te daban el cléricot y en lugar de prepararlo en una jarra lo sirven directamente en las copas unas cuantas frutas y refresco. El resultado obviamente pésimo! Y hasta con un mosco nos tocó.
Llegas al lugar y eres recibido amablemente por una señorita, el servicio es no lento sino lo que le sigue (el mesero solo tenía una mesa y la de nosotros y nunca pudo dar un servicio eficiente), los precios son caros para el producto que manejan, raciones pequeñas, excesivamente cocidos ojo con ese parrilero y alimentos en descomposición nos tocó el queso de nuestra parrillada verde literal verde al grado de preguntar que tipo de queso era porque sabíamos que el cotija es blanco no verde
Comida y servicio excelentes. Estábamos de vacaciones y no hablamos español. El personal se esforzó por ayudarnos. Vale la pena otra visita.

