Críticas y comentarios - Balandro
Resumen de reseñas
Reseñas de varios usuarios
Última actualización : 01.09.2022
Generalmente es hasta la bandera. con mesas y bar, aunque es posible pedir platos de mesa en el bar, las tarjetas son diferentes. Supongo que volveré, pero no puedo dejar de recomendar el atún rojo de Almadraba en el plato con caviar de wasabi y puro de gengibre en el estilo oriental. No es un plato barato que lo compara con el resto de la carta, pero vale la pena.
Fui a Cádiz y estaba encantado, tenemos que llegar temprano porque se llena muy rápido. La comda es exquisita y está a buen precio.
Mi restaurante favorito en mi ciudad favorita. en un lugar maravilloso, el ambiente sólo en si es inmejorable, grandes ventanas de vidrio te integran en la apodaca alameda. platos adecuados para toda la familia. Creo que es imposible no convertirlo en tu rincón favorito en un caulk.
Excelente servicio, tratamiento, calidad en los productos, innovación en la presentación de los platos...y sobre todo, asequible!
El Restaurante el Balandro, se caracterisa por disponer de una carta de la llamada comunmente cocina moderna o de autor con platos muy elaborados que se salen de lo tradicional por su innovación y su presencia. La calidad de los mismos es exquisita y son preparados al momento, nada de comida recalentada por lo que suele tardar un poco su elaboración. Se puede optar por comer en mesa o en la barra, siendo esta última opción la más destacada, pues por 5 euros dispone de una amplia variedad de platos, con comida en abundancia, nada de mijitedes, con lo que puedes comer muy bien a un precio estupendo. A todo esto tenemos que sumar su espectacular enclave, en plena alameda gaditana, con unas maravillosas vistas sobre el mar y la bahía gaditana. Imprescindible su visita, si bien es recomendable acudir a horas tempranas, ya que a horas puntas suele estar masificado.
Balandro se sitúa como una propuesta sólida para quienes buscan buena cocina gaditana con toques creativos: tapas bien resueltas, pescados como la lubina y arroces —especialmente el arroz negro— que suelen destacar, y una carta de vinos de la región que acompaña con acierto. Muchos clientes valoran especialmente la experiencia en la barra, ideal para probar medias raciones y compartir platos, y la posibilidad de terraza con vistas al mar. Sin embargo, hay reseñas que señalan una atención irregular: algunos turnos ofrecen un servicio atento y perfectamente sincronizado, mientras que en otras ocasiones el trato ha resultado lento o distraído. En conjunto, Balandro brilla por la calidad de sus platos y su ambiente cuidado, aunque conviene reservar y elegir el momento para evitar esperas.
Última actualización : 14.12.2023
Fuimos por recomendación con reserva por la web en el salón de abajo. Tuvimos mala suerte tanto con la mesa, que era una especie de mesa camilla, donde no se podía meter los pies debajo y con la mesa de al lado, que había una “reunión” de amigos muy ruidosos…, tanto que teníamos que hablar muy alto para oírnos nosotros… El servicio muy bueno por momentos, bueno en general. La comida buena pero nada especial para el precio que tiene, simplemente lo esperado. Destacaría el combo de postres caseros, había cuatro tipos y todos muy buenos.
Espectacular. Bien de precio y platos de estrella Michelin. Merece mucho la pena
Hicimos nuestra comida de empresa y todo un acierto. Personal súper profesional y comida de 10. Enhorabuena compañeros
Última actualización : 25.01.2026
Comimos en una sala con vistas a la Alameda. Degustamos ensaladilla de pulpo, sabrosa pero con mucha patata. Continuamos con unos crujientes de puerrro y queso, sabrosos. Como principal, una fritura gaditana variada de pescados, con cerveza de barril 15 30, de Jerez, con sabor original. Terminando con un exquisito flan de queso. El servicio fue amable.
Es la mejor barra de Cádiz, que ya es decir, y la más organizada. Consiguen evitar aglomeraciones antipáticas con un sistema de reservas que permite elegir entre restaurante, barra y mesas altas, todo un hallazgo de eficacia que facilita las cosas a la clientela. Elegimos la barra previamente concertada (aparecer sin más entraña un riesgo) y fue una gran experiencia. Una barra sin codazos es un sueño para quienes queremos degustar gastronomía de primera sin formalidades. Los profesionales que nos atendieron fueron rápidos y encantadores, la comida magnífica y el ambiente extraordinario. Imposible obviar la calidad del tartar de atún o el capaccio de gamba blanca, sin olvidar el pan de cúrcuma, delicioso. Sin hablar del paseo de ida y vuelta por la Alameda y esa costa de baluartes. De lo mejor en todos los registros.
Es un lugar al que recurrimos cuando por carnaval todo lo céntrico está muy concurrido. Buen servicio, buena tirada de cerveza y raciones abundantes y buenas.
Estuvimos, una noche en la barra y otra en el restaurante, nos gustó más el picoteo de la barra. Servicio rápido y bueno. Muy buena organización
A principios de agosto acudimos mi novia y yo para celebrar nuestro aniversario. Ella había ido hace años, pero yo ninguna. Nos sentamos en barra, que era el único sitio que conseguimos reservar. El local con una decoración exquisita y una división de las mesas muy acertada. Me gustó mucho la predominancia del color azul, al igual que la extensa presencia de la barra, la cual permitía ver trabajar a los camareros y a los cocineros. El servicio fue muy rápido pero una rapidez que se ajustó al tiempo de cada momento. Las bebidas llegaron al poco tiempo y la comida poco a poco, a su justa medida. De comer pedimos varios platos aprovechando que eran tapas. De primero pedí una tortilla de camarones. El tamaño justo y el producto muy presente con camarones de mucho tamaño. Luego pedimos un salmorejo de remolacha que estuvo increíblemente bueno. Realmente a ambos nos encantó y podríamos decir que fue nuestro plato favorito. En mi caso no soy muy seguidor del salmonero tradicional, pero este me encantó. Lo pedimos por la curiosidad del nombre del producto y nos gustó por la mezcla de sabores tan curiosa. También aprovechamos para pedir croquetas de caña de lomo. Eran más bien pequeñas y muy cremosas pero, a nuestro juicio, las notas de caña de lomo apenas la notamos. Seguidamente pedimos un revuelto de bacalao. Posiblemente fuese la primera vez que probase el bacalao de esa forma y lo cierto es que estuvo riquísimo, nos dejó sin palabras, tanto es así que mí novia lo intentó replicar en casa a la semana siguiente. Y, por último, pedimos un hojaldre de carne que no estaba para nada malo pero el sabor quedó impregnado por el propio hojaldre, que evidentemente tiene ese toque a empanada tan característico. El balance general fue de 10. Es más que evidente que volveremos.
Última actualización : 18.02.2024
Nuestra experiencia en El Balandro fue estupenda. Nos pedimos una serie de tapas, que bien podrían haber sido primeros platos por su abundancia. Su presentación merece mucho la pena. Acompañado de un vino Tierra Blanca. Se diferencian dos zonas, una para aquellos que prefieren sentarse (se recomienda reservar) y para los que quieren barra o pequeñas meas con taburetes (tener paciencia para coger sitio).
Me llevaron 2 personas de Cádiz y fue todo un acierto. Con una decoración muy cuidada y una carta exquisita rica en pescados (recomiendo los rollitos de lubina, espectaculares) aunque todo lo que pedimos estaba buenísimo.
Siempre nos había llamado la tensión este sitio, pero siempre estaba hasta las tranca y no había sitio para sentarse. Hay dos lugares:barra y mesa.la mesa es a la carta y es mas exorbitante,la barra mas asequible y con una variedad de mas de 100 tapa. Desde la barra se puede ver el puerto de santa María.los camarero van uniformado para que no te confundas a quien pedir.el trato es esquisítamente amable. Aunque puede resultar un poco ruidoso,la algarabía de los cliente te contagia su felicidad antes estos exquisitos plato. Me llamo la tensión una pantalla donde los camarero apuntan los plato q toman los cliente,todo muy organizado!!!!. Los plato muy bien presentado.muchas delicatesen con producto de la tierra,como la mozzarela y de calidad exquisito. Una parada obligada en la Alameda polaca.
Magnífico Gran profesionalidad. Buen trato. Magnífica carta Exquisito Limpio Recomendable Muy buena relación calidad-precio Volvemos, seguro. Recomiendo comer en barra