Bocadilleria Panes - Madrid
Bocadilleria Panes
Descripción
Entra en Bocadilleria Panes y viaja a una hamburguesería ochentera que celebra lo sencillo y sabroso: panes crujientes, hamburguesas contundentes, club sandwich generoso y unas patatas fritas que despiertan sonrisas. El local rezuma nostalgia de barrio con buen ritmo, personal cercano y precios que invitan a repetir. Perfecto para cenas tardías, meriendas con amigos o una parada rápida después de pasear por Arganzuela. Si buscas comida honesta, apetecible y sin pretensiones, Bocadilleria Panes te recibe con la barra lista y una oferta clásica que nunca falla.
Imágenes
Evaluaciones
Reseñas destacan comida honesta, patatas y hamburguesas muy valoradas; atención amable en sala. Ojo a entregas a domicilio y problemas puntuales con pedidos.
Lo visito de vez en cuando desde que era niño, lleva años en el barrio. El propietario es muy buena gente y los bocadillos son muy buenos. El bocadillo especial es uno de mis favoritos.
Un espacio pequeño en un edificio antiguo de San Bernardo, con una planta baja que cuenta con un pequeño vestíbulo donde están los armarios, una zona con barra y mesas con sillas para disfrutar de algo tranquilo, además de los servicios. En el sótano, al que se accede por una escalera algo estrecha, el espacio es rectangular; a un lado está la barra y al otro un pequeño escenario que ocupa el ancho del lugar. A la izquierda, un DJ controla la música desde una consola cerca de la puerta. El lugar puede resultar algo claustrofóbico y un poco incómodo si hay mucha gente. Los precios son algo elevados para lo que ofrecen, pero el servicio del camarero fue muy atento y correcto.
Hamburguesería de barrio, mi favorita es la triple doble o la de huevo, esta buenísima. El dueño lleva ahí más de 30 años. Trato de 10. Tiene terraza fuera por si te quieres tomar una cerveza. Muy recomendado
Menú
Acompañamientos
Patatas Chedar Con BaconSándwiches
Sándwich Mixto Co HuevoModifiers
Coca-Cola Zero Azucar Lata 330M L.
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FAQ
Más información
En el local hay un pequeño mural con fotografías antiguas del barrio y del propio local a lo largo de las décadas: buena pista para quienes disfrutan de la historia local y buscan un bocado con sabor a vecindario.
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