Asador Manduca - Mazaricos
Asador Manduca
Descripción
Entra en Asador Manduca y siente el abrazo de una cocina gallega que respira tradición y garra creativa. Aquí las brasas realzan carnes nobles y el mar aporta los mejores tonos en platos cambiantes; el chef sale a explicar creaciones y aparecen bocados fuera de carta que no olvidarás. Servicio cercano, vinos elegidos y una atmósfera de pueblo que convierte cualquier comida en celebración. Perfecto para una cena especial, una parada en la ruta o para quien busca producto local trabajado con cariño y personalidad. Ven a Manduca y déjate sorprender.
Imágenes
Solicitud de reserva para Asador Manduca
Reserva en Asador Manduca: recomienda reservar para cena, pedir terraza si deseas y consultar por platos fuera de carta y raciones de carne.
Evaluaciones
Opiniones de Asador Manduca: clientes elogian carnes, mariscos y trato cercano; puntualizan cierta inconsistencia en alguna elaboración y precios concretos.
Todo de 10,nunca pensei q un puerro podía saber tan e tan ben.Pescado boiiiiisimo e o Solomillo non ai palabras para describilo ,en fin ESPECTACULAR todo todo
Varias visitas ya a este establecimiento ,la verdad que cada vez más grato y sorprendido ,buena cocina y mejor producto ,la gente que lo atiende agradable y atenta ,siempre te sorprenden con algo diferente.Relación calidad precio muy buena ,comida muy abundante para tres personas con su vino ,cervezas y refrescos y postres. 170€
Increíble. Hemos estado comiendo hoy y es inmejorable, el servicio, el local, la comida… Pedimos la pana cotta, los tortellini y el chuletón. De postre la torrija. La carne es de una calidad excelente y todos los ingredientes del resto de platos de alta calidad. Repetiremos seguro!!
Menú
Este restaurante ofrece platos que contienen estos ingredientes
Aperitivos
Mariscos
Salsas
Pescado
Este Tipo De Platos Se Sirven
FAQ
Más información
El chef de Manduca suele salir a hablar con los comensales y a veces ofrece creaciones fuera de carta —como dumplings de mejillón o navajas— que no aparecen siempre en la carta y se convierten en pequeñas sorpresas para quien pregunta.

