Ripmar - Mutxamel
Ripmar
Descripción
En Ripmar la simpleza del local es la antesala de una experiencia marinera memorable: aquí mandan el producto y el oficio. Disfruta de pescados y mariscos trabajados con respeto, fideuá de nivel, atún en su punto y entrantes que despiertan los sentidos —todo servido con el calor de quien lleva décadas mimando la cocina. Manolo, anfitrión y custodio de la casa, aporta ese trato cercano que convierte cada comida en sobremesa larga y agradable. Ripmar es para quienes buscan autenticidad, buen producto y platos que vuelven una y otra vez.
Imágenes
Evaluaciones
Reseñas: Ripmar brilla por producto fresco, pescado a la brasa y atención personalizada; es pequeño y requiere paciencia, pero la calidad compensa.
Muy buena cocina junto con ingredientes de primera. El precio es elevado pero con la calidad que tiene es normal. Consideró es de las mejores cocinas de alicante y provincia. Lo único malo, que Manolo el propietario es del barca
Parece un bar normalito, pero la calidad de lo que sirven justifica el precio, la visita y la segura repetición de la misma. Absolutamente genial.
Un sitio que sorprende. Por fuera nunca pensarías en entrar, pero dentro encuentras pescados y mariscos de una calidad excelente, difíciles de igualar. Todo lo que probamos estaba de primera, con ese sabor auténtico que solo se consigue con producto fresco y bien tratado. El servicio tiene un encanto especial: Manolo atiende él solo, y eso hace que haya que tener paciencia, pero merece muchísimo la pena esperar. El trato es tan cercano que uno se siente parte de la familia, sin prisas para comer ni para disfrutar de la sobremesa. Un bar con más de 50 años en el mismo local, un tesoro escondido en Mutxamel que demuestra que la tradición y la calidad siguen vivas.
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FAQ
Más información
Aunque Ripmar parece un bar sencillo desde la calle, muchos clientes repiten por detalles que no se ven a primera vista: el uso de tomates de Mutxamel en ensaladas, la pericana sorprendente y la preparación artesana del salmón a la brasa. El local conserva sabores y recetas que han pasado décadas, y Manolo sigue personalizando platos según el género del día.

