Masia Puigbo - Sallent
Masia Puigbo
Descripción
En Masia Puigbo la tradición se sirve con cariño: una masía restaurada en la que la cocina casera se asoma al camino con platos que reconfortan. Aquí encontrarás un menú de fin de semana atractivo, bocados caseros como croquetas y buñuelos elaborados con mimo, opciones pensadas para niños y un salón que facilita la visita en compañía de mascotas. El entorno rústico y las instalaciones acogedoras invitan a quedarse: ideal para una parada en ruta o una comida familiar donde el producto y el trato cercano mandan.
Imágenes
Solicitud de reserva para Masia Puigbo
Reserva en Masia Puigbo: confirma si traes mascotas o niños; fin de semana muy demandado y algunas raciones de arroz pueden ser moderadas.
Evaluaciones
Opiniones mixtas: en Masia Puigbo destacan croquetas, buñuelos y el arroz de montaña, pero hay quejas por raciones pequeñas, platos inconsistentes y servicio lento.
La relación calidad-precio está muy descompensada. Seleccionamos algunos entrantes para picar y de los cinco platos elegidos, lo único destacable fueron los buñuelos y las croquetas. El resto fue bastante mediocre. La sorpresa llegó con los segundos, pedimos unos arroces y el único que pasó la prueba fue el arroz de montaña. Lo realmente indigesto fue el atún por la cantidad de aceite que tenía. No volveremos y tampoco lo recomendaremos a nuestros amigos y conocidos. Las cantidades de arroz son escasas y el precio de 43 euros por persona es excesivo. En resumen, la relación calidad-precio es fatal.
Comida buenisima y casera. Menus infantiles con postre y bebida. Atencion perfecta. Volveremos seguro
Menú fin de semana a 23€, calidad y servicio muy bien. Los platos elaborados y muy buenos. Paramos de casualidad por el camino pero volveremos seguro.
La comida es deliciosa, está preparada con ingredientes de alta calidad y muy bien elaborada. El ambiente rústico le da un toque especial. Además, la ubicación también suma puntos a favor.
Menú
FAQ
Más información
Al estar justo en la salida 64 de la C‑16, Masia Puigbo suele atraer a viajeros que paran por casualidad: muchos visitantes descubren platos destacados al probar el menú de fin de semana y regresan por esa experiencia espontánea.

