Casa Castillo Tapas - Winkelhausen

Español, Tapas, Té

Casa Castillo Tapas

Casa Castillo Tapas
4.4 / 5 (6728 Evaluaciones)

Descripción

Última actualización: 15.03.2026 desde: Antonius

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★ 4.4 / 5 según 6728 Evaluaciones
antonius-brinkmann
14.01.2018

Una pareja amiga nos llevó a cenar a este lugar apartado de la ciudad, en un entorno boscoso, junto a un río (o quizá un lago), que compone una bella estampa al atardecer. Nuestros amigos no nos habían dicho nada y la sorpresa de hallarnos en un restaurante de tapas españolas fue mayúscula, pero lo fue aun mayor degustar tapas tan variadas y de tan excelente calidad y esmerada preparación. Cuando la mujer de mi amigo iba a comerse un chipirón pequeño de un bocado la detuve, y lo partí en un plato para demostrarle que contiene en su interior una raspa alanceolada que puede ser peligrosa si no se conoce. Pero estaba completamente limpio, cosa que ya es bastante infrecuente ver en España. Pedimos 10 tapas para los 4, todas magníficas excepto el plato estrella, el jamón, que en la carta llaman "Pata negra" y que era el más caro. Por ello pensaba negarle la excelencia, pero habría sido injusto, tanto por el resto de los platos, y singularmente los chipirones, o las empanadillas, o las gambas al ajillo, o el magnífico champiñón al ajillo, que nunca he probado tan bueno en España, sin duda por la calidad del producto local. Nuestros amigos alemanes nos dejaron la elección, pero ellos pidieron teigtaschen (bolas de masa hervida) y el maitre nos recomendó probar el boniato a la cubana, que estaba buenísimo. Nos atendió personalmente el dueño, un cubano que había regentado un restaurante de tapas en Fuengirola, hasta que la crisis le llevó a montar el que ahora tiene en Duisburg. Le auguro mucho éxito siempre que conserve la calidad del producto y su esmerada elaboración. Por cierto, las gampas al ajillo las prepara de una manera originalísima, que nunca antes había visto. En primer lugar, la gamba es de tipo mediano, no pequeña, como se usa en España, y luego sirve pelada solo la cola, sin descabezarla del todo, aunque seccionada, para que sea fácil separarla. Quizá el hervir en aceite la cabeza de la gamba (lo que jamás he visto hacer en España), contribuya a darle el aroma especial que detecté, ya que la cabeza de estos crustáceos es muy sabrosa. En resumen, un diez total, pese a la falta inapelable del jamón, por la belleza del entorno, la atención y calidad del servicio, y por la exquisita elaboración y primerísima calidad de los ingredientes empleados. Como ya dije, una sorpresa total y absoluta. Algo más. Vi a mi amigo pagar con 70 euros y le devolvieron algunas monedas. En el viaje de regreso a Duisburg, le dije que una cena así en Madrid, con las mismas tapas, habría costado más del doble.

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