Sushi Teito - Zaragoza
Sushi Teito
Descripción
La experiencia gastronómica en este restaurante de sushi revela una mezcla de sorpresas. Aunque el ambiente puede parecer descuidado y su servicio lento, la calidad de la comida compensa estas deficiencias. Los comensales destacan una carta variada, donde incluso quienes no son fanáticos del sushi pueden encontrar opciones agradables. Platos como el pato y los helados son particularmente recomendados, aunque la calidad del sushi puede ser inconsistente. A pesar de las críticas al servicio y a la presentación del lugar, aquellos que se atreven a entrar suelen encontrar un tesoro oculto en sus sabores.
Imágenes
Evaluaciones
Yo y mi pareja vamos a este local que parece una cueva más bien no puedo decir que se coma mal por el precio, pero es un local muy descuidado y con una pésima iluminacion. E igiene bastante pésima ojos k no ven ..... A mi pareja le encanta y eso es lo k importa les recomiendo retapizaar y cambiar iluminacion y algún formato de anuncio para darse más a conocer en fin no lo recomiendo pues comer debe de ser un conjunto para todos los sentidos y este local deja mucho k desear
Vamos todos los meses un par de veces. A mis hijas les encanta el sushi. Hay mucha variedad y con una preparación excelente.
He vuelto ha este restaurante después de un año y la sorpresa fue mayúscula... el pescado del sushi con sabor fuerte a punto de estar malo, la gamba en del tempura pasada, y unas esperas tras pedir de 40 minutos...Pido racion de nigiri de Caballa y me presento una bola de arroz envuelta en un BOQUERON EN VINAGRE para colmo del pedido trajo la mitad de los platos, los otros no aparecieron y trajo cosas que no habíamos pedido, esto con solo 3 mesas para atender ¡no volveré!
Nos guiamos por algún buen comentario del lugar pero... fue nuestra peor experiencia de sushi. Nada más probar la primera pieza se nos quedó un regusto fuerte en la boca como si estuviera el pescado pasado. El arroz medio seco, incluso algunos granos como si comieras piedrecitas. El pescado con color apagado, oscuro y reseco. Por un momento, pensamos que como siguieramos comiendonos eso nos iba a dar una gastroenteritis. El lugar parece un burdel cutre y sucio con sillones rojos incómodos. Horrible.

