Un sitio obligatorio para comer bien en el Pirineo. Lo mejor después de disfrutar de la pista de Panticosa. Comida exquisita, trato inmejorable y una situación... Un sitio obligatorio para comer bien en el Pirineo. Lo mejor después de disfrutar de la pista de Panticosa. Comida exquisita, trato inmejorable y una situación perfecta, ¿qué más se puede pedir?