O Lar - Foz
O Lar
Descripción
Entra en O Lar y siéntete como en casa junto al sabor del Atlántico. Con una terraza amable en Praza Conde Fontao y una cocina que celebra los arroces y el marisco con raciones generosas, aquí se vive la gastronomía gallega sin artificios. Destacan sus molocos y paellas, la atención cercana del equipo de sala y unos postres que ponen broche dulce a la comida. Ideal para encuentros familiares, celebraciones y jornadas de arroz, O Lar combina tradición, buena técnica y un servicio que te hace repetir.
Imágenes
Reseñas
Opiniones mixtas: O Lar destaca por su atención, terraza y arroces (molocos), pero algunos clientes consideran que ciertos mariscos son más caros y no siempre superan otras marisquerías gallegas.
Antes tenían una chica super maja y profesional pero este año no sé lo que pasó .... que pena perder alguien así .. no se entiende
El restaurante tiene una muy buena terraza, los trabajadores son muy amables. La comida está bien, el precio del menú esta bien, el baño estaba muy limpio.
Siempre que visitamos el rte. no defrauda. La atención muy buena, la comida como siempre buena, calidad/precio muy bien Coincide con la visita de un energúmeno que se debe de creer el rey del universo ..... quejándose de ...no él sabe que. Señores, llevo más de 6 años parando aquí y nunca defrauda, el que quiera ir al palacio real....con alfombra roja .....se equivoca....., La gente está muy subidita!
La comida muy buena y la atención también.... Y muy gracioso que nos sentamos en función del primer plato. Todo muy bien.....
Fuimos a comer con mucha energía durante los días del arroz en O Lar. Nos encantaron los molocos, fue un éxito total elaborado con zamburiñas, almejas, berberechos y navajas, todo en abundancia y riquísimo. Lo mejor de todo fue el trato y la atención recibida por el jefe de sala, Fran Folgueira, y su compañero Antonio. Sin duda, repetiremos pronto. El menú de O Lar es una experiencia que no te puedes perder.
FAQ
Más información
En O Lar las jornadas de arroz no son solo un plato: suelen congregar a habituales que piden los molocos y otras recetas especiales; el jefe de sala mencionado por varios clientes suele supervisar personalmente esas jornadas para asegurar raciones generosas.

