Cafetería Dalila - Melilla
Cafetería Dalila
Descripción
En pleno Paseo Marítimo, Cafetería Dalila invita a detenerse y saborear Melilla en cada bocado. Especializada en desayunos y meriendas, su vitrina ofrece pasteles artesanos —desde pastas morunas hasta la crujiente y cremosa miloja— que piden a gritos un té moruno para acompañar. Terraza con vistas al mar, salón interior acogedor y una carta que mezcla tradición y delicia: churros, empanadas, cafés y repostería de autor. Ideal para encuentros tranquilos o grupos que buscan un punto con encanto costero. Ven a Dalila y déjate llevar por los aromas, las texturas y el placer de lo bien hecho.
Imágenes
Evaluaciones
Opiniones mixtas: clientes adoran las pastas morunas, la miloja y el té moruno en Cafetería Dalila; algunas reseñas critican atención irregular y servicio lento por la tarde.
Si lo que os gusta es tomar un té o café acompañado de dulces de propia elaboración en mitad del paseo maritimo en primera línea de playa está es la mejor selección
Ambiente anticuado pero ese es su encanto, muy agradable. Muy buena pastelería, tienen pasteles marroquíes tambien, atención excelente.
He calificado de malo y de buena cafetería por lo siguiente: El domingo 9 de octubre a las diez y cinco de la mañana, pasaba por la acera frente a la cafetería cuando vì una furgoneta pequeña blanca no muy limpia que estaba aparcada a la puerta de dicha cafetería y de la que sacaban dos hombres una bandeja de saladitos llamamos aquì, pastelitos pequeños salados, pues bien me llamó la atención porque al parecer con la conducciò se habían movido ya que la bandeja estaba al aire sin ningún tipo de protecciòn de papel ni nada, y los dos hombres con las manos sin guantes , y a saber desde cuando no se las lavaban y lo que habían tocado...... Empezaron a cogerlas una y otra vez para ponerlas ordenada en la bandeja. Ya eso me parece antihigiènico pero cuando veo que se cae un saladitos al suelo, y uno de los hombres entra al Dalila con la bandeja y el otro se queda sacando una segunda que también toquetea y soba con las manos todos los pastelitos, cuando se da cuenta que hay uno en el suelo al lado de su pie, y con toda naturalidad lo coge lo pone en la bandeja y hala para adentro. LA FURGONETA NO LLEVABA NINGÚN TIPO DE IDENTIFICACIÓN QUE GARANTICE QUE EN ELLA SOLO SE REPARTA ALIMENTOS, con lo que puede haber contaminaciòn por otros materiales que se hayan transportado en ella. LOS REPARTIDORES NO TENÍAN LA MENOR IDEA DE LAS MEDIDAS HIGIÉNICAS ELEMENTALES PARA MANIPULAR ALIMENTOS, de que sirve que dentro de la cafetería me los sirvan con unas pinzas si ya los han tocado los repartidores y con las manos que a saber lo que habían tocado antes, y no digo nada de cogerlas de la carretera donde había caído. LA CULPA ES DEL PROVEEDOR, que no se quien es pero que tendrìa que hacèrselo mirar, y dar unas cuantas clases de higiene mìnima a sus repartidores porque por un saladitos que cuesta muy poco puede arruinar la imagen de un establecimiento. Yo seguirè yendo a tomar tès que los hacen muy buenos , o una cerveza, o a desayunar contemplando el mar, pero no volverè a tomar allì nada que venga hecho de fuera.
Menú
FAQ
Más información
Muchos clientes habituales prefieren pedir la miloja para llevar: al sacarla de la cafetería se preserva mejor su textura crujiente y evita que la crema se humedezca con el paso del tiempo. Si valoras el crujiente, pedirla para llevar puede ser la mejor estrategia.

