Carabela - Padrón
Carabela
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Reseñas
Hechos: 1) el lugar está dispuesto de modo que l@s emplead@s realicen equilibrios gimnásticos como l@s clientes para acceder a la mesa en un ejercicio circense el hecho es que lo consiguen sin perder la sonrisa ni amabilidad. 2) el local es como una feria de aldea bulliciosa, alegre y colorida, el hecho es que te sientes como en casa. 3) tengo ya una cierta edad, viaje durante toda mi vida y soy exigente con la comida resultando que en este restaurante el hecho es que comí como Pantagruel. Otro hecho es que iba yo solo y la mesa de 4 px desapareció de mi vista cubierta por dos solemnes bandejas de
Nos encantó, pedimos un cocido que costaba 15 euros por persona y estaba genial. Al principio no había nadie, ¡pero luego se llenó! La comida buenísima.
Fuimos a comer por el día de la madre. Todo estaba delicioso y era muy abundante. Por un menú cerrado de 30€, nos sirvieron langostinos cocidos, gambones a la plancha, dos vieiras por persona, almejas, rodaballo con ensalada y carne a la piedra. Además, postre y cafés. La única desventaja fue el tiempo entre plato y plato. Entramos a las 2 y media y salimos a las 5 y media. Los niños tuvieron que ir al parque varias veces.
Ideal para comer,mariscada muy rica.Muy buen trato , personal agradable.Cocina de buena calidad sin rival.
Nos recomendaron en el hotel ir a comer a este sitio. Al pasar por la puerta no nos llamó la atención, más bien lo contrario. No es un sitio acogedor a priori. Sin embargo, la camarera nos trató genial. Pedimos dos menús del día y la verdad, exquisito. Ensalada de ventresca y un arroz buenísimo con chipirones. El pan muy rico y del día. Después pedimos unos pimientos fritos que olvidaron cobrarnos (y super amables nos invitaron al café cuando les dijimos que se habían equivocado en la cuenta). Tenía antojo de tortilla y me la hicieron sin problemas. Deliciosa. El precio super barato. La atención por parte de o camarera fue Maravillosa. Por la noche pasamos por allí de nuevo y ya estaban cerrados, pero les dijimos que no sabíamos donde comer que estaba todo cerrado y la camarera dijo que nos preparaba la cena, que cómo íbamos a quedarnos sin cenar... Fue todo un detalle. Mil gracias.

