L'estadi - Reus
L'estadi
Descripción
Imágenes
Evaluaciones
La meva casa, faci el temps que faci, aquí hi he viscut bons i mals moments, però els colors els porto sempre al cor
No hay bar, el campo es pequeño, el césped no está muy bueno, y los árbitros en Tarragona siempre juegan a favor del equipo local.
Ir al Estadi es una experiencia agridulce, las cosas como son. Por un lado, el césped es una auténtica alfombra, de los mejores de la categoría, y se nota que lo miman muchísimo; da gusto ver un partido allí porque el campo está impecable. El ambiente es muy familiar y auténtico, de los que todavía huelen a fútbol de verdad. Pero claro, luego te fijas en las gradas y se nota que el tiempo no perdona: hay zonas que piden mantenimiento a gritos y los aseos públicos son, sinceramente, lo peor del recinto; están viejos, a veces el olor es fuerte y no invitan nada a entrar. Otro tema es la logística: si vas en coche, los días de partido importante el polígono se convierte en una ratonera y acabas aparcando a tomar por saco en alguna acera del polígono. Eso sí, el bar del estadio cumple su función para el bocata o la cerveza de antes de entrar, con un trato muy de aquí. Es nuestra casa del fútbol y tiene ese encanto de lo vivido, pero si no le meten una inversión pronto para renovar servicios y accesos, se va a quedar como una reliquia del pasado.

