Bodega La Mina - Sevilla
Bodega La Mina
Descripción
Entra en Bodega La Mina y déjate envolver por la calidez de una bodega tradicional donde la cerveza siempre está fría y las tapas saben a Sevilla. Aquí encontrarás montaditos perfectos, mojama casera, chicharrones crujientes y un queso al romero que muchos consideran imprescindible. Local pequeño, ambiente vibrante y camareros que te hacen sentir como en casa: ideal para una caña al sol en la plaza o una noche de tapeo con amigos. Bodega La Mina no es lujosa, pero sí genuina: cocina honesta, raciones generosas y mucho encanto local.
Imágenes
Solicitud de reserva para Bodega La Mina
Bodega La Mina se llena en fines de semana: local pequeño y concurrido; se recomienda reservar para grupos pequeños o llegar pronto.
Evaluaciones
Reseñas destacan tapas deliciosas, servicio amable y buen precio en Bodega La Mina; local pequeño y muy concurrido, caracoles solo en temporada.
Excelente bodega pequeña, el servicio fue muy amable y las tapas estaban deliciosas. Una bonita plaza llena de bares, nada lujoso, pero lleno de lugareños disfrutando del sol y la comida. ¡Este bar tiene el baño más pequeño del mundo! ¡Ve a verlo!
¡La calidez y generosidad del personal aquí lo convierten en un lugar imprescindible en Sevilla! ¡NO TE PIERDAS esta bodega cuando estés en Sevilla! Pasa a tomar una cerveza y disfruta de Sevilla. ¡Pedimos una copa de cerveza y nos dieron el vaso también! ¡Todo sonrisas, ¡ensalada!
Ambiente de gala, lleno hasta la bandera. Empleados y gente del barrio simpaticos, y agradables! La comida ya es otra cosa, la tortilla parecia de plastico y sin sabor. El vermut peleon.
Toda su carta es digna de degustar, los chicharrones de Cádiz y el montadito Cofrade de lo que más me gusta pedir y los caracoles en temporada
Menú
FAQ
Más información
La Mina tiene fama local por sus generosas raciones y por detalles curiosos: además de servir cervezas con una sonrisa, los habituales celebran su singularidad —desde la copa acompañada de vaso extra hasta un baño diminuto que se ha convertido en anécdota—, rasgos que la hacen memorable más allá de la cocina.

