Lugués - Vigo
Lugués
Descripción
**Descubre el Encanto de Vigo en Este Bar Tradicional**
Ubicado en un viejo edificio que evoca el auténtico Vigo, este bar familiar ofrece un ambiente acogedor y una amplia terraza donde disfrutar de tapas tradicionales y bocatas de jamón asado, aunque algunos sugieren ajustar el pan por uno más crujiente. Los platos como orejas, lacón y tortilla, así como tapas más inusuales, brindan una experiencia local que atrae a vecinos y visitantes por igual. En un entorno generalmente tranquilo, la atención rápida y amable del propietario realza la experiencia, haciendo de este bar un destino imprescindible para quienes buscan auténtica gastronomía gallega.
Imágenes
Reseñas
Me gusta mucho la comida y sobretodo el jamón asado . Es bastante viejo pero atienden super rápido.
Edito: Últimamente la atención falla. Varias veces tuvimos que ir a pedir a la barra, se olvidan de traer el pincho, traen todas las tapas juntas sin traer los servicios ni el pan, la comida ya viene templada así que comes frío. Revisar la cuenta al pagar. Espero que cambien y mejoren pues tuvieron unos buenos maestros. #Reseña 1 : Siempre que estoy por la zona parada obligada. Buen ambiente, buen vino y buenas tapas
La comida no estaba muy rica. La oreja algo insipida. El pulpo demasiado cocido y los riñones parecian calentados al microondas. Ademas la cocina cierra muy pronto y sin avisar. No le pongo una estrella porque el servicio fue correcto. Pero no era lo que me esperaba.
Los mejores bocadillos de jamón asado que he comido, con su salsa especial para quien la quiera hechar. Buen trato y precios muy razonables.
Le pongo un uno porque no puedo poner un cero. Llegamos alrededor de las 14, 30 h. Inicialmente, yo pedí una tapa de pulpo y como me quedé con algo de hambre, cuando pasó por allí la camarera (que tampoco era que te prestaran mucha atención) le pedí una tapa de oreja y me dice que no hay. Bueno, pues tráeme otra cosa. No, no, es que la cocina ya está cerrada. Miré el reloj, eran las 15,15 h. Bueno, pues tráeme queso manchego (otra de las tapas que estaban en la pizarra). Al ser una tapa fría, sin necesidad de cocinar, supuse que no habría problema. No, no, tampoco hay, me dice la camarera. Vale, pues entonces no me traigas nada. Pagué y fui a terminar de comer a otro sitio. Nunca antes me había pasado algo así. Que estés comiendo en una mesa y a las 15,15 h. te digan que la cocina ya está cerrada y no hay nada que te puedan dar, es inaudito.
