Está situado justo al final de una cuesta adoquinada, muy dura para su bien en bici en verano. Cuando llegas, cerveza fresquita, buena gente y dueño muy amable... Está situado justo al final de una cuesta adoquinada, muy dura para su bien en bici en verano. Cuando llegas, cerveza fresquita, buena gente y dueño muy amable y que habla español. La pena es que no sirviesen cenas entre semana