Azurmendi - Larrabetzu
Azurmendi
Descripción
En Azurmendi la gastronomía se vive como un recorrido: arquitectura sostenible, jardines comestibles y un montaje de salas que convierte cada bocado en un acto. Bajo la batuta de Eneko Atxa, los menús de degustación mezclan técnica, producto vasco y pequeños destellos lúdicos —desde amuse-bouches servidos en el invernadero hasta postres ahumados—. La bodega, el servicio cercano y el guiño teatral de la visita a la cocina redondean una velada pensada para celebraciones y paladares inquietos. Azurmendi no es sólo una cena: es un escenario donde la creatividad culinaria se presenta con elegancia y compromiso con el entorno.
Imágenes
Solicitud de reserva para Azurmendi
Reserva recomendada: experiencia en varias salas con visita a cocina, accesible en coche (subida), plaza de aparcamiento y menús de degustación.
Evaluaciones
Opiniones mixtas: muchos elogian la puesta en escena, la visita a cocina y platos como bogavante; otros señalan ritmos lentos, irregularidades en sabor y precio elevado.
Inolvidable, todo perfecto, el lugar, la comida, la atención del personal... enhorabuena a Eneko y a su equipo, hacen que la experiencia sea maravillosa.
Realizamos una ruta gastronómica y Azurmendi nos resultó el mejor. Superó todas nuestras expectativas, las dinamitó. Es una experiencia inolvidable, realmente única. Normalmente, en los menús hay platos que están mejores que otros, pero Eneko y su equipo lograron que cada bocado sea especial por algo; ninguno te deja indiferente. Los platos son preciosos estéticamente y deliciosos al paladar. Desde que inicias con el picnic de bienvenida, cada bocado es único. No puedo olvidarme del Limón Grass, el Brioche de Salazones o el Caldo de Alubias. Al finalizarlo, pasas por la cocina y tienes una pequeña degustación; El Huevo y el Merengue trufados con la bebida de manzana fermentada son realmente insuperables. En el jardín, continúan las sorpresas; jamás imaginé que las hojas, flores y ramas podrían comerse. Deliciosas. Aquí, el bocado de col y flor fue el más insípido, pero el resto también estuvo riquísimo. Me costó mucho hacer una selección, pero me gustaría destacar los platos espárrago en texturas ; el de quisquillas y esencia de hierbas tenía tanta delicadeza que se deshacía al comerlo. El Aire de boletus , que parecía un café expreso, me encantó, al igual que el bogavante. Todos son inolvidables. La única queja fue que el salón estaba completamente lleno y hubo ocasiones en las que nos sentimos un poco olvidados, especialmente con el agua que nos faltaba, llegando incluso a servirnos nosotros mismos. Por todo lo demás, es inmejorable.
Gracias, por vuestra amabilidad, calidez y cercanía. Ni quiero ni probablemente tenga conocimientos suficientes para entrar a valorar la comida, algunos platos gustan más otros algo menos… otros te parecen superlativos, lo que no alberga duda ninguna es que hay originalidad trabajo esfuerzo dedicación cuidado y cariño en cada uno. Recomiendo esta experiencia a cualquier persona que le apetezca disfrutar de algo diferente y único. Merecido todo el éxito que tenéis, un saludo y hasta la próxima.
Este fin de semana visité este restaurante con grandes expectativas,motivadas por su prestigio como es un tres estrellas Michelin. Sin embargo, lamentablemente, mi experiencia no estuvo a la altura de lo esperado. Desde el momento en que llegué, la primera experiencia del lugar me pareció poco inspiradora y carecía de la profundidad que uno espera de un restaurante de tan alto nivel. La sensación fue de un “quiero y no puedo”, donde la experiencia gastronómica no lograba transmitir ninguna emoción ni entusiasmo, fue un “paseillo” sin contar realmente nada. Una vez sentados, el servicio se hizo notar por su lentitud entre plato y plato. Los bocados, si bien correctos, no lograron sorprenderme ni despertar el sentido de lo extraordinario. Algunos platos, como el Vacuno “BETIZU”, las quisquillas y los erizos, estuvieron muy bien, pero ninguno de los otros alcanzó a transmitir la complejidad que uno esperaría en un restaurante de tres estrellas Michelin. A pesar de que esperaba que la experiencia mejorara hacia la “mejor parte” de la comida para mi, el postre y no fué así, fué lo más simplón de todo. La comida, aunque buena ¡evidentemente!, no tuvo ese punch que hace memorable una experiencia gastronómica de tal envergadura. Al final, con una cuenta que casi llega a los 700€, nos fuimos decepcionados y sin la sensación de haber vivido algo único. Creo que el restaurante debería replantear su enfoque en cuanto a la experiencia global del comensal, especialmente para aquellos que están acostumbrados a los estándares de este tipo de establecimientos.
Menú
Explora el menú de Azurmendi en Uria: sabores frescos, platos innovadores y una experiencia gastronómica única que celebra la calidad y creatividad.
Picnic De Bienvenida
Piquillo Helado
Brioche De Salazones
Tartar De IbéricoEl Invernadero
Bonito Y Patata
Manzana Fermentada
Menú PDF
FAQ
Más información
Durante el servicio los chefs suelen recibir a los comensales en la cocina en euskera y algunos bocados se sirven directamente en espacios ajardinados: hay detalles como helado de batata servido en la propia batata o flores hechas con material reciclado de alimentos, gestos que subrayan la mezcla de técnica, creatividad y compromiso ambiental.
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