Marada - Las Navillas
Marada
Descripción
En Marada encontrarás la calidez de una cocina hecha en casa y sin pretensiones: recetas tradicionales bien ejecutadas, raciones generosas y un menú del día que rinde y sorprende al paladar. Ideal para quien busca comida de verdad a buen precio, su equipo atiende con rapidez y cercanía, ofreciendo pinchos que invitan a quedarse y platos como migas o tortilla con sabor auténtico. El local, de ambiente familiar y sencillo, es perfecto para un almuerzo tranquilo tras un trayecto; además dispone de aparcamiento gratuito que facilita la parada. Ven por la honestidad del producto y quédate por el trato.
Imágenes
Evaluaciones
Reseñas: Marada convence por su comida casera, servicio amable y precios ajustados; ambiente familiar y aparcamiento; el acceso interior puede ser complicado.
La buena cocina tradicional de siempre, es un placer comer allí, desayunar bien temprano o disfrutar de las mejores tapas y pinchos a la hora del vermut. Recomiendo este lugar al 100x100, ya sea si eres del pueblo, de un pueblo vecino o si has venido de lejos; es una cita obligatoria parar aquí. La dueña es una cocinera de lujo y los camareros siempre son muy amables y atentos. Servicio: Comer en el lugar.
No he comido, pero solo los pinchos que ofrecen con la bebida ya valen la pena. Además, tienen menús del día muy buenos y asequibles. Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 5
No se puede pedir nada más en relación calidad-precio. Es un lugar que por fuera no refleja lo bien que se come. Es un negocio familiar, con comida casera y un trato inmejorable. Servicio: Comida en el lugar Tipo de comida: Almuerzo Precio por persona: 10-20 € Comida: 5 Servicio: 5 Ambiente: 5 Platos recomendados: Migas Tradicionales.
Menú
Platos Españoles
Tacos
Este Tipo De Platos Se Sirven
TapaiSopas
Platos De Huevo
FAQ
Más información
Aunque el local es modesto, muchos clientes llegan inicialmente por un aperitivo y acaban quedándose al almuerzo: los pinchos con la bebida suelen ser tan buenos que convencen a probar el menú del día. Esa costumbre local explica por qué a mediodía el ambiente se llena de vecinos y viajeros que buscan un plato casero y rápido.
