Argallo - Lugo
Argallo
Descripción
Si buscas comida de casa con carácter gallego en un ambiente relajado, Argallo te recibe como en casa. Desde desayunos reconfortantes hasta un menú del día fresco y generoso, aquí reina la cocina hecha con mimo: empanadas sabrosas, raciones sinceras, croquetas y postres caseros que cierran la comida con acierto. La terraza invita a quedarse, el servicio —liderado por el dueño— es cálido y cercano, y el local resulta perfecto para encuentros entre amigos, comidas rápidas o pequeñas celebraciones. Ven a Argallo para disfrutar de sabores auténticos y un trato que te hará repetir.
Imágenes
Evaluaciones
Opiniones sobre Argallo: comida casera y postres destacados, trato muy cercano. Señalan buena relación calidad-precio y cierta limitación en la variedad del menú.
Hoy fuimos a comer al argallo y tras acomodarnos en la terraza nos atendió un hombre (aparentemente el dueño y nos explicó que fuera de la carta podríamos pedir el menú del día(17€ a condición de pagar 3€ más,por lo que el menudo té saldría a 20€...algo totalmente ilógico (según sus propias palabras el tenedor le cobra esto a él . Extrañados declínanos esta “oferta” y decidimos pedir de carta.Pedimos raxo con patatas y huevo,la comida estaba bien...pero nada especial que destacar. Una vez terminamos de comer fuimos a pagar y nos comentó que el gasto por persona que pedía el tenedor era de 20€...cosa que no es cierta ya que está app la uso muy a menudo para comer y nunca me dijeron tal cosa. En resumidas cuentas si quieres pagar 3€ más por un menú,haz tu reserva por aquí. (Véase la ironía
Se come genial trato excelente.bengo por trabajo ala zona y ya soy habitual .Un trato muy bueno y agradable
Sitio sencillo en el que tomar algo tanto solo como con amig@s. Hace muy buenos bocadillos aunque el precio quizás es excesivo.
No sabíamos donde comer y fue un acierto, no sólo por la relación calidad-precio sino por la amabilidad y el trato de los dueños..
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FAQ
Más información
Los clientes habituales cuentan que el dueño no solo atiende la sala, sino que a menudo recomienda combinaciones fuera de la carta y, si el día lo permite, ajusta las raciones al gusto del comensal: pedir con amabilidad suele traducirse en pequeños detalles extra.
