Molinero - Madrid
Molinero
Descripción
En Molinero encontrarás ese sabor de casa que hace repetir: raciones generosas, recetas de corte tradicional y un ambiente de barrio donde te reciben como cliente y te despiden como amigo. Aquí la tortilla de Betanzos, el cazón bien tratado y las patatas con alioli compiten con una carta de bar pensada para compartir y acompañar unas cañas en su amplia terraza. Molinero apuesta por producto honesto, precios competitivos y un servicio cálido que convierte cada visita en una ocasión para volver. Ven a disfrutar de tapas, raciones y sobremesas sin prisa.
Imágenes
Evaluaciones
Reseñas elogian la tortilla de Betanzos, el cazón crujiente y el trato cercano en Molinero; destacan raciones grandes y buena relación calidad-precio, aunque no se mencionan opciones específicas para celíacos o vegetarianos.
Hemos estado varias veces y ¡siempre genial! El servicio súper atento y la calidad de la comida espectacular. ¡Repetiremos seguro!
Ideal para comer raciones y tomar unas cañas, con una terraza muy amplia. Pedimos pescado ruso y ensalada, todo muy rico. El personal, tanto de la cocina como el camarero que nos atendió, excelente. Volveremos.
Uno de mis sitios favoritos, ambiente familiar y comida casera. excelente calidad ya que las raciones son generosas y repito: casero! se pierde hoy con tanto prefabricado. el personal es el mejor y excelente. Repito cada mes.
Muy arriba. un bar en el barrio horrible, no mirarías lo mejor si alguien no lo recomienda. Fui con la aplicación de tenedor y me sorprendió mucho. raciones y calcetines raciones son muy grandes y precio de calidad es muy bueno. Las papas de alioli fueron muy recalificadas. el cazón, que parece muy difícil de realizar por el gusto del adobo, era también muy bueno, crujiente y suave al mismo tiempo. los tercios muy baratos también. Repitamos sin duda.
FAQ
Más información
Aunque Molinero luce como un pub de barrio, muchos clientes lo descubrieron por recomendación y aplicaciones: es uno de esos locales discretos cuya relación calidad-precio y platos contundentes (tortilla de Betanzos, cazón) lo convierten en un hallazgo habitual entre vecinos, no en una parada turística.

