Rosa Sur 32 - Mérida
Rosa Sur 32
Descripción
Rosa Sur 32, ubicado en la pintoresca plaza Santa Lucía, ofrece un ambiente acogedor y platos excelentes. Aunque el espacio es pequeño y carece de baños propios, el personal es amable y la comida de gran calidad. La fusión de sabores mediterráneos y mexicanos es un éxito, con platos como pato, cordero y picanha destacando por su presentación y sabor inigualables. A pesar de los precios un poco altos, la experiencia gastronómica vale la pena. Con un servicio impecable y selección de vinos superior, Rosa Sur 32 se destaca como uno de los mejores restaurantes de Mérida.
Menú con los precios
Evaluaciones
Un restaurante original y muy acogedor. Los alimentos son buenísimos, como mencioné: lo mejor que he probado en un menú único. El servicio es excelente. ¡Tienen que visitarlo!
El restaurante se encuentra en la plaza Santa Lucía (muy bonita). El personal es acogedor y la calidad de la comida es buena. Sin embargo, el restaurante en sí es un poco pequeño y estrecho y, sobre todo, no tiene baño, pero utiliza el baño público de la plaza.
Los platos son muy buenos, aunque no del todo típicos, el local está bien cuidado, aunque en comparación con los vecinos competidores ocupa poco espacio bajo el porche, resultando un poco sofocante, los precios son ligeramente más altos en comparación con otros de la misma tipología.
Acudí un domingo cerca de las 2 de la tarde, no había gente en el lugar, es muy pequeño por dentro y por fuera, la atención fue buena por parte del mesero que nos atendió, pedimos para tomar un mojito y un cóctel de café con amaretto, ambas bebidas estaban muy ricas, sin embargo no tienen una carta de cócteles lo cual me decepcionó un poco, tampoco la carta de comida es muy amplia y por lo que pregunté varían la misma, de entrada pedí una burrata con cítricos que tenía muchas ganas de probar pues en su página de Instagram se veía sumamente apetecible (anexo ambas fotos, tercera foto pertenece a lo que nos sirvieron y la cuarta la de Instagram como se puede apreciar), el plato fue lindo pero nada en comparación con la publicidad, las supremas de toronja y naranja eran apenas un par de las mismas, los piñones del plato junto con la arúgula y la burrata bien bien pero mi expectativa era mucho mayor, posteriormente degustamos un platillo con camarones, las porciones son muy pequeñas, aunque hay que reconocer que la cocción me sorprendió. En cuanto a los precios a lo mejor un poco elevados, por los dos platos y los dos cócteles pagué un poco más de 500 pesos, aunque hay que considerar que no fue una comida sustanciosa, aun así hay platillos que se me antojan probar como la burrata con higos o sus tuétanos con recado blanco, también por lo cambiante de su menú me quedé sin probar su raspado de maracuyá y vainilla, puntos a mejorar, que la comida realmente sea como la promocionan y que tengan la carta de cócteles

