La Dolca Violeta - Montblanc
La Dolca Violeta
Descripción
Entrada: una puerta a la plaza, un patio junto a la muralla y un aroma a masa recién hecha. La Dolca Violeta combina el corazón de la cocina italiana con toques argentinos en un local pequeño, curioso y delicadamente decorado. Aquí las pizzas de masa casera, las empanadas y los postres artesanales, como un tiramisú que muchos recuerdan, compiten por el protagonismo en la mesa.
Perfecto para cenas románticas, encuentros con amigos o una comida tras pasear por Montblanc, el restaurante ofrece un trato cercano y una carta pensada para disfrutar sin complicaciones. Reserva una mesa en el patio cuando el tiempo lo permita y déjate llevar por sabores sinceros y un ambiente acogedor.
Imágenes
Evaluaciones
Opiniones mixtas: elogian la masa de las pizzas, el tiramisú y el servicio amable; señalan variedad limitada, precios altos y alguna falta de consistencia en platos.
Absolutamente brillante. Las patatas violeta son deliciosas, tienes que probarlas. Las pizzas son originales y con una corteza muy fina. La cerveza de barril es de una cervecería catalana en Barcelona y es genial. El servicio fue atento y amigable. El lugar estaba lleno en una noche de jueves, lo dice todo. Y aún estando lleno, el servicio seguía siendo un 10. Fue una experiencia muy agradable.
¡100% recomendado! ¡Violeta es súper amable, increíble con mis hijos, la pizza es deliciosa y el jardín es adorable!
Encontramos el lugar casi por accidente mientras estábamos de viaje de un día a Montblanc. Pedimos pizza y nos sorprendimos por la calidad de la comida. También tomamos vino local (Conca de Barberá) que también estaba delicioso. Recomendamos el lugar a cualquiera que busque buena comida a un precio asequible y un ambiente familiar y relajado.
Buen local, ambiente ideal y acogedor. Buen servicio al cliente, las camareras han sido super agradables y nos ayudaron con nuestro viaje. La comida esta bien, y la plaza donde esta ubicado el bar es perfecto
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FAQ
Más información
La Dolca Violeta ocupa un edificio con encanto junto a la muralla de Montblanc y suele reservar su patio para las noches templadas: pide mesa fuera cuando el clima acompaña. Muchos visitantes repiten el tiramisú y las patatas bravas como platos que sorprenden, y la propietaria suele intervenir en la sala aportando ese trato cercano que convierte una cena en una experiencia local.
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