El Mesón De Ana - Navacerrada
El Mesón De Ana
Descripción
En el corazón de la plaza de Navacerrada, El Mesón De Ana recibe como si fueras de la familia: recetas de siempre, pan recién hecho y platos que reconfortan tras la montaña. Ana y su equipo miman la materia prima para servir croquetas cremosas, torreznos crujientes, judiones templados y postres caseros que cierran con broche la comida. El ambiente es rústico y cálido, con chimenea en temporada y una terraza que mira la vida del pueblo. Ideal para grupos, escapadas de fin de semana o una comida de confianza, ofrece una experiencia sencilla y honesta que se disfruta con calma.
Imágenes
Evaluaciones
Opiniones mixtas: muchos elogian la cocina tradicional, el trato familiar y la chimenea; hay avisos sobre esperas y gestión de reservas en días muy concurridos.
Hay dos restaurantes a los que siempre voy cuando estoy en España, y El Mesón es uno de ellos. Durante los últimos 13 años, Ana me ha tratado como a una hija. Cuando quiero disfrutar de tapas madrileñas tradicionales, sin duda es aquí donde voy a conseguirlas. La tortilla de patata es una de las mejores que he probado (y he probado muchas), al igual que los chipirones, la chistorra, y la lista sigue. Este no es un lugar para visitar cuando estás a dieta, sino más bien donde quieres llevar a tu familia para disfrutar de las vistas en la plaza en días de fiesta. Asegúrate de reservar tu mesa con antelación porque la terraza casi siempre está llena.
En la plaza principal de Navacerrada, el restaurante tiene muchas mesas en el exterior para cenar disfrutando del sol. También en el interior es agradable, con una decoración y muebles típicos, dando una sensación de hogar muy tradicional. Se pueden disfrutar varios tipos de deliciosas tapas como croquetas, jamón ibérico, queso manchego, y chuletón de ternera. Decidimos pedir 2 bocadillos (tipo panini) con chorizo picante... ¡delicioso! Buena comida, buena ubicación y ambiente... perfecto para probar verdaderas tapas españolas en un ambiente amigable y simple.
El Mesón, en Navacerrada: uno de los pocos sitios que me quedaba por descubrir Hay lugares que, por cercanía o por fama, sabes que tarde o temprano acabarán cayendo. El Mesón de Ana en Navacerrada era uno de esos pendientes. Empezamos bien. Muy bien. Con el pan. Rico y calentito. Para mí, eso ya es empezar bien; muy bien. Un restaurante que cuida el pan empieza sumando puntos. Las croquetas de jamón estaban ricas y cremosas. Un clásico que nunca falla cuando está bien hecho. Los gambones… aquí bajamos un poco. Bueno, sin más. De esos que podrían venir perfectamente de Mercadona. No emocionan. Subimos otra vez con el cachopo: exquisito. Contundente, jugoso, bien relleno y con ese punto crujiente. Los huevos rotos con jamón, buenos. Un plato que rara vez sorprende, pero que cuando está bien, reconforta. ¿Para volver? Ahí está la cuestión. Salí satisfecho, comí bien, pero sin esa sensación de “tengo que repetir”. Sinceramente, no sé si volvería. No estuvo mal, pero tampoco fue ese sitio que se te queda grabado. A veces eso también forma parte del viaje gastronómico: descubrir, probar… y decidir si merece una segunda visita.
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FAQ
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Aunque la carta es claramente tradicional, en fechas señaladas El Mesón De Ana suele sacar del recetario familiar guisos y platos que no siempre figuran en la carta impresa: pregunta por la 'sugerencia de casa' y por el plato del día, suelen ser sorpresas heredadas de la cocina de la abuela.
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