La Concha - Urda
La Concha
Descripción
Entra en La Concha y siéntete parte del pueblo aunque vengas de fuera: un bar que combina tapas tradicionales, cañas bien tiradas y raciones contundentes sin complicaciones. Aquí encontrarás calamares crujientes, tostas sabrosas (la de solomillo es ya leyenda), patatas bravas para compartir y una carta honesta que acompaña bien a cerveza o a una Coca-Cola de barril. El trato es cercano y profesional, ideal para después de una ruta en bici, una parada sola o una cena informal con amigos. Precios amables, servicio rápido y ese punto de charla que convierte una consumición en una pequeña celebración.
Imágenes
Evaluaciones
Opiniones: servicio atento y raciones abundantes en La Concha; platos sabrosos a buen precio, con alguna inconsistencia en salsas y esperas en días festivos.
Espectacular. Huevos rotos con jamón. Los mejores que he probado. Buen servicio. La comida está estupenda y como se puede ver en la foto jamón no falta.
El personal es atento y profesional, los productos son de muy buena calidad y están muy bien preparados. La relación calidad-precio es buena. ¡Volveremos!
Estuvimos a las hora de la comida en un día festivo, por lo que el bar estaba muy lleno 3 tardaron un rato en servirnos. Pedimos magro con tomate, patatas bravas y calamares. Las raciones eran bastante grandes éramos 4 y con las tres raciones tuvimos bastante) y a buen precio. La ración de magro con tomate le faltaba un poquillo de saboooor, y la de calamares estaban un poquito salados, pero en general muy buenos La ración del patatas bravas no merece la pena, pq se notaba que la salsa era de bote.
He pedido una tosta de solomillo y estaba deliciosa. Lleva queso en la base, cebolla caramelizada y mostaza..., la mezcla está espectacular, la recomiendo. He venido después de hacer ruta en bici y agradezco que me hayan servido de comer a pesar de haber llegado casi a las 4. El servicio es rápido y amable, sirven muy rápido. Además, ponen tapas ricas con la consumición, recomiendo el lugar.
FAQ
Más información
La Concha funciona como punto de encuentro local: muchos clientes habituales transforman una caña en charla y anécdotas del pueblo —incluso hay quien piensa que el bar guarda recuerdos futbolísticos de generaciones—; su carácter acogedor hace que viajeros y ciclistas se sientan «de casa» rápidamente.

