Cami - Zubiri
Cami
Descripción
En Cami encontrarás el abrazo que buscas tras una etapa del Camino o una mañana de paseo: café humeante, pinchos creativos y una tarta de queso que compite con el mejor recuerdo dulce. Localito con alma, ofrece desayunos generosos, una variada carta de tapas, pizzas, arroces y opciones caseras para recuperar fuerzas; la vitrina de pastelería y los helados son tentaciones irrechazables. El equipo, cercano y con ganas de agradar, sirve en un ambiente cálido y luminoso, perfecto para charlar, repostar o dejarse llevar por un capricho. Ven a Cami y déjate sorprender por sabores sencillos y cuidados en el corazón de Zubiri.
Imágenes
Evaluaciones
Opiniones mixtas: Cami destaca por su ubicación, pinchos y trato amable, pero advierten sobre llenos frecuentes, servicio lento en horas punta y fallos en alérgenos.
Estuve allí hace un par de semanas. Veníamos cansados de una etapa del Camino de Santiago con un clima que no era el mejor. Agradecimos tener un lugar cálido donde podernos sentar a comer y tomar algo. La atención fue excelente, el chico que trabajaba allí, cuyo nombre no recuerdo, fue muy amable y charlamos bastante rato. Después de comer comenzó a llover, y nos llevó en coche a Urdaniz. Para él quizás no tenga mucha importancia, pero para nosotros fue una experiencia muy buena. Saludos desde Barcelona. Ojalá regrese pronto y con más tiempo para disfrutar otra vez.
PÉSIMO. La camarera del interior, la más joven, debería dedicarse a otra cosa. Te atiende de mala gana. Le informamos que tenemos alergia a las setas y champiñones y que si las albóndigas contienen estos ingredientes, a lo que ella respondió que no. Sin embargo, cuando otra camarera vino a decirnos que no tenían uno de los primeros platos que habíamos pedido y le mencionamos lo de los champiñones, nos informó que sí tienen champiñones, por lo que decidimos anular el pedido. Además, otra de las camareras, que creo que es la dueña o la encargada, tiene un perro atado que estuvo todo el tiempo dentro del bar.
En un ejercicio de comprensión, les doy dos estrellas. Me explico: la gran cantidad de gente haciendo el Camino y el bar lleno no contribuyen a ser diligentes con las peticiones. Pero su sistema organizativo no ayuda en absoluto. Si a mitad de la comida necesitas otra cerveza, tienes que esperar a que atiendan a todos los clientes que están antes que tú. Cuando pides la cuenta, pasa lo mismo. Y para recuperar el cambio, tuvimos que levantarnos e ir a reclamarlo tras esperar un buen rato más. La comida, más bien insípida. Merece la pena dar un paseo hasta el restaurante que hay frente a la gasolinera. Es grande y sirven con rapidez.
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FAQ
Más información
Aunque Cami es frecuentado por peregrinos, varios clientes recuerdan gestos personales que van más allá del servicio: un miembro del equipo llegó a ofrecer transporte a otro pueblo bajo la lluvia, un detalle que muchos sienten como distintivo del lugar. Además, su pincho de foie con cebolla caramelizada y la tarta de queso son dos especialidades que suelen agotarse pronto.
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