San Pedro - Cuéllar
San Pedro
Descripción
Entra en San Pedro y deja que la historia te siente a la mesa: una antigua iglesia transformada en restaurante donde la tradición castellana se sirve con estilo contemporáneo. Aquí el cochinillo crujiente, las sopas tradicionales y postres imaginativos comparten protagonismo con menús cuidados como el “Misericordes”, todo presentado con gusto. La sala, amplia y elegante, acompaña la experiencia con música relajante y un trato cercano que hace de cada reserva una ocasión especial. Ideal para celebraciones, grupos y quienes busquen un cierre gourmet tras pasear por la ciudad.
Imágenes
Solicitud de reserva para San Pedro
Reserva recomendada: local histórico y popular por el cochinillo. Ten en cuenta tiempos de servicio pausados y posible falta de aire acondicionado en verano.
Evaluaciones
Opiniones mixtas: comida y presentación destacadas (cochinillo y postres), ambiente histórico y elegante, pero reseñas mencionan servicio lento y problemas con la climatización.
La atención del pobre jefe de la habitación, los camareros lentos, entre plato y plato, una larga espera. lo único bueno, la comida era muy buena y con una buena presentación. Pero no volveremos.
Magnífico espacio de restauración una antigua capilla o iglesia el sitio espectacular pero no menos la comida y la atención todo de diez.volver sin dudar es una ocasión de quedar bien invitar a alguien aquí.raya lo ideal buen lugar y mejor comida.gracias volveremos
El interior es muy bonito. Es una antigua iglesia convertida en restaurante. Fuimos un domingo dos comensales (había mesas libres pero recomiendo reservar), pedimos el menú “Misericordes”. Los primeros fueron sopa castellana y gazpacho de queso. La sopa castellana la sirven en una pequeña olla de barro con una abertura demasiado pequeña y es incómodo meter la cuchara . Sería mejor un plato de barro de toda la vida…La sopa tenía demasiado aceite y muchísimo pimentón para mi gusto. El gazpacho de queso estaba bien de sabor pero escaso en cantidad. De segundo pedimos cochinillo. Estaba perfecto, en su punto y crujiente. Si vienes para comer cochinillo y no te importa pagar un poquito más te recomiendo este restaurante. Hubo dos detalles que no me gustaron. El primero es que el vino venia en una frasca (este dato te lo avisaban en la carta) pero lo correcto sería que viniera en una botella con su denominación y que te la abrieran en la mesa. Y lo segundo es que oí como (el metre o dueño del restaurante) le exigió a uno de los camareros que se pusiera la chaqueta para servir cuando ya tenia puesta una camisa de manga larga. Esto no me pareció normal siendo verano, sin aire acondicionado y el personal subiendo y bajando escaleras constantemente. En todo caso, sería solo el metre el que tendría que ponerse la chaqueta para diferenciarse del resto del personal de sala.
Pedimos dos sopas y asado con postre. Todo estuvo perfecto, de muy buena calidad y sabor delicioso. Disfrutamos mucho del ambiente, ubicado en una antigua iglesia. El personal nos hizo sentir como invitados muy especiales. Muchas gracias. Probablemente fuimos los primeros clientes de Polonia aquí.
FAQ
Más información
El maître de San Pedro suele tomar un papel muy personal en la sala: algunos clientes recuerdan que él marca detalles de protocolo (como la diferenciación en el vestuario) y suele encargarse de recibir a los grupos, lo que influye en el carácter formal y atento de algunas comidas.

