Iturralde - Hernani
Iturralde
Descripción
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Evaluaciones
El lugar es encantador, rodeado de plena naturaleza. El trato es amistoso y los precios son acorde a lo que se ofrece. Como nota negativa, el acceso ha aumentado, pero al mismo tiempo, eso también le da su propio encanto.
Encantador lugar en el centro de la montaña. Las antigüedades del lugar, junto con una cocina fantástica, siempre son una excelente opción para disfrutar de un gran día en familia. Se lo recomendamos a nuestros clientes, ya que vale la pena la experiencia. Terminar la comida en la terraza exterior, en plena naturaleza, es la guinda del pastel.
Hemos estado en una comida familiar, la comida muy buena y el personal muy atento y amable y el sitio precioso, en plena naturaleza. El único pero que puedo poner, el acceso, tiene una subida estrecha donde no entran dos vehículos.
Maravilloso, espectacular. Relación calidad precio increíble. Lo único que podría decir en su contra es que no es fácil de llegar, es necesario ir en coche y la carretera hasta el restaurante es estrecha, cuesta arriba y con unas cuantas curvas. Pero una vez llegas allí empieza la magia. Primero el caserio que es precioso y la decoración del interior elegante lleno de utensilios y herramientas antiguas típicas de nuestros baserris. Segundo, la amable y atenta atención del personal cuyos bonitos uniformes van acorde con la decoración. Después por supuesto la comida. Platos exquisitos con una presentación de 10. Platos de comida tradicional con toques modernos y cocinados con mucho mimo. La última vez que estuvimos comimos un menú degustación de unos 7 platos que habíamos cogido por internet y todos y cada uno de ellos nos encantaron. Recuerdo especialmente uno de los entrantes que era como una deconstrucción de croqueta en un vasito. Por último, el precio. Por la calidad que ofrecen es más que asequible. La primera vez que estuve (hace unos 3 años) pedí un solomillo tournedó con sus patatas y pimientos de lodosa, era un plato de buen tamaño y por sólo 15€. En fín, que no se puede pedir más, es todo perfección.
En una ubicación espectacular, rodeado de un hermoso bosque, el exterior está muy bien acondicionado con estacionamiento y mesas al aire libre. Al entrar, se descubre un lugar que cuida mucho su decoración; las mesas están bien separadas, sin agobios. La carta ofrece dos opciones: un menú de degustación o una carta a la carta. Elegimos la opción a la carta y fue un placer de principio a fin. Nos atendieron de manera excelente y el ambiente es muy agradable, aunque ese día tuvimos mala suerte porque no hubo menú disponible.

