Paco - Hervas
Paco
Descripción
En Paco encontrarás el calor de un bar de pueblo elevado a tapas de calidad: recetas bien trabajadas, raciones generosas y esa hospitalidad que convierte una cena en recuerdo. Situado en pleno Hervás, Paco sirve desde croquetas y cervezas bien tiradas hasta platos como las patatas rancheras y la tosta de rulo de cabra que sorprenden por su cuidado. Por la tarde es perfecto para tapeo tranquilo; cuando llega la noche, la música y el ambiente hacen que sea de los locales más vibrantes para bailar y disfrutar. Ven a descubrir la cocina honesta, el trato cercano y ese punto de fiesta que solo un sitio con alma puede ofrecer.
Imágenes
Evaluaciones
Opiniones resaltan la comida sabrosa, la atención del dueño y el ambiente festivo; señalan espacio reducido, ruidos nocturnos y pago en efectivo.
Es un bar con pocas mesas, que no obstante ofrece una carta interesante y que sorprende la calidad de su cocina no teniendo la denominación de restaurante. Nos atendieron bien y nos sirvieron unos buenos productos muy bien tratados. Es recomendable. Como defecto, no aceptan pagos con tarjeta de crédito.
Vinimos a cenar y el trato fue excelente. Nos facilitaron mucho el sitio para 6 personas. La comida muy rica, platos sencillos y bien elaborados. Para todos los gustos. Las patatas rancheras al estilo Julián hay que probarlas seguro. La tosta rulo de cabra también muy rica. Perfecto para familias y para tener una cena agusto.
Muy recomendable por todo en general. Durante el día y la tarde un bar de tapeo y riquísimas comidas en gran variedad. Por la noche se transforma en uno de los mejores bares de fiesta en Hervás, donde podrás bailar y escuchar buena música de ahora y de antes en un acogedor y excelente ambiente. Rapidísima atención. Si pasáis por Hervás no dudéis en visitarlo. Camareros y personal de 11. Un placer volver siempre.
FAQ
Más información
Paco no solo atiende la barra: el propietario suele mezclarse con los clientes —incluso compartir churros— y muchos visitantes recuerdan encuentros personales que hacen del local algo más que una comida. Además, cuando cae la noche el bar se convierte en punto de referencia para bailar y escuchar rock, manteniendo siempre esa sensación de sitio auténtico del pueblo.

