Palmgarden - Mogán
Palmgarden
Descripción
En Palmgarden cada cena se siente como una pequeña celebración junto al mar: una terraza que acepta el ocaso como invitado de honor, un interior cuidado que abraza, y platos que combinan tradición mediterránea con toques imaginativos. Disfruta pastas sabrosas, mariscos frescos y un repertorio de postres que ha conquistado a visitantes (el fondant y la tarta de manzana son leyenda). La carta de vinos locales y los cócteles bien ejecutados elevan la velada. Ideal para cenas románticas, reuniones familiares o celebraciones; el servicio busca ofrecer atención cercana y recomendaciones del día para que cada visita tenga su propio recuerdo.
Imágenes
Solicitud de reserva para Palmgarden
Reserve en Palmgarden para asegurar mesa en la terraza al atardecer; avise por dietas especiales. Atención: aparcamiento en la calle limitado.
Evaluaciones
Reseñas destacan las vistas y postres de Palmgarden, buena carta de vinos y atención amable; algunos clientes mencionan servicio irregular, raciones variables y aparcamiento difícil.
Fabuloso restaurante. La comida y el servicio son excelentes. Nunca deja de impresionarnos. La vista también es panorámica.
Hicimos reserva en terraza, la comida correcta, cierto es que mis expectativas eran superiores a lo recibido. Calidad/precio algo caro. A los cristales de la terraza les faltaba que le pasaran un paño.
Como estaba más cerca de nuestro hotel, decidimos ir un domingo por la noche a probar la cocina local. Subiendo las escaleras llegamos a un restaurante bien distribuido. Por suerte conseguimos mesa, pero quizás sea recomendable reservar, ya que estaba muy lleno. Siempre es buena señal. Tomamos un par de cócteles para empezar y luego pedí el aperitivo de cabra, que estaba suculento y buenísimo. Después vino el cordero; mi esposa pidió salmón en salsa blanca, que nos encantó a ambos. El personal siempre disponible. Para terminar, tomamos un café con amaretto. Hay un balcón con unas vistas preciosas al mar.
Una bienvenida muy cálida y unas bebidas excelentes; tomamos un Aperol Spritz y un mojito sin alcohol. La comida estuvo excelente. Pedimos una ensalada de aceitunas (sin gluten) y una tabla de tapas. Como plato principal, pedimos piccata milanesa (sin gluten) y costillar de cordero, ambos muy sabrosos y tiernos. El personal estaba bien informado sobre la enfermedad celíaca y fue muy servicial. La vista es preciosa. Nos sentimos muy cómodos; gracias por una velada tan agradable.
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FAQ
Más información
Palmgarden es famoso entre locales y visitantes por su capacidad para adaptar platos a intolerancias (muchos clientes celíacos lo recomiendan) y por unos postres que suelen convertirse en el motivo de regreso: el fondant y la tarta de manzana son especialmente demandados tras la cena.
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